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La Coctelera

mente_rota

21 Octubre 2009

Lejania con el contacto humano

 

En la actualidad el uso de las tecnologías en la vida cotidiana es cada vez más necesaria, puesto que por  motivos de la globalización todo se mueve por medio de la red y el que no esté en ella es como si no existiera.

En mi vida estudiantil es una herramienta de primera mano e indispensable para tener un buen rendimiento académico. La red es nuestra primera fuente de información, un medio de retroalimentación y comunicación con docentes y demás estudiantes.

En el futuro cercano el asistir a un aula de clase se hará cada vez menos necesario puesto que hasta para obtener el diploma de grado es necesario hacer un diplomado que es 100% virtual y sin la ayuda de la red sería imposible culminar mi carrera.

Hablar de un futuro lejano es muy especulativo pero teniendo como base lo que está viviendo puedo imaginar un mundo tecnológicamente mas avanzado y siendo usuario de esos avances.

El apropiarnos de las tecnologías nos permite tener más competitividad en el mundo laboral. Mi primer proyecto frente a mi trabajo es crear la página web de mi empresa para permitir que mis clientes obtengan información sobre mi actividad económica y poder ampliar más las posibilidades de nuevos contactos en cualquier parte del mundo. El suministro de información vía electrónica que manejaría la empresa ayudaría a  informar a los clientes sobre los servicios que presta la entidad.

Capacitaciones constantes sobre i carrera y mi campo de trabajo se harían vía internet puesto que cada vez es más difícil desplazarse hasta una planta física a tomar algún curso o capacitación.

Con ayuda de las video conferencias, imágenes con mayor definición e interacción con clientes y docentes facilitaría el ejercer o capacitarnos dependiendo el interés de cada uno.

En un largo plazo las relaciones personales se acabarían, puesto que todo contacto con el mundo exterior se haría a través de una cámara, ya sea en el PC o por un celular, y se perdería la esencia de una comunicación humana.

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7 Octubre 2009

El computador de mi casa

 

Desde el colegio donde los computadores disponibles en el salón de informática eran obsoletos y el sistema D.O.S, que solo lo manejaban los profesores porque nosotros solo queríamos jugar Prince, fue dándose un proceso lento y complejo para adaptarnos a las tecnologías.

A los nueve años compraron el primer computador en mi casa, marca IBM, y tocarlo era una odisea puesto que era de mi hermano mayor y decía que no lo cogiera por q lo dañaba. Mi hermano al llegar a la casa tocaba el monitor para revisar la temperatura y así darse cuenta si lo usamos o no. Need for speed fue la razón por la cual mi hermano nos dejo tocar su PC puesto que hacíamos torneos y desplazamos el televisor por el PC.

Con el paso de los años el uso del computador se fue haciendo más necesario puesto que de pasar a entregar trabajos a máquina de escribir con normas ICONTEC poniéndole una hoja tras la que se iba a escribir para respetar las márgenes, pasamos a utilizar programa Word que nos facilito la vida a muchos estudiantes y muchos padres que se trasnochaban escribiendo habilidosamente en esa antigua maquina.

El computador IBM en tres años fue obsoleto el disket floppy disk o disco de 3/2 pasamos al disket tradicional, siendo lo último en tecnología y para el cual el computador IBM estaba capacitado pero su memoria y procesador no lo cual hacia cada vez más lento el aparato. Poco a poco se fue pasando la goma del PC y fue arrumado en una esquina puesto que se demoraba mas cargando los programas y ejecutando comandos que el tiempo disponible para su aprovechamiento. Cubierto con una lona blanca la cual  con el tiempo se cubrió de una espesa capa de polvo. Lo decidimos regalar a unos primos más pequeños para jugaran con él.

COMPAQ presario, el segundo computador de mi casa lo último en guarachas con un diseño vanguardista y aerodinámico, no se para que si no iba a corre en una pista. Con unidad de disket pequeño y unidad de CD fue el entretenimiento y causa de peleas familiares por quien necesitaba el computador con mas urgencia para estudiar, que siempre fue una escusa para jugar, corrió con la misma suerte del IBM.

Ahora con un clon que podemos actualizar, cambiarle las partes, y al alcance del bolsillo nos sentimos más a gusto. La principal herramienta que se vuelve más importante que el mismo aparato, porque para qué sirve un PC sin internet, a sido la mano derecha, la biblioteca, la forma de comunicación, y un educador mas en mis estudios universitarios.  

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19 Noviembre 2007

Ricos y pobres se ponen cita en el cementerio para estar acompañados hasta la eternidad.

LA TUMBA DEL PUEBLO

Al oriente el cerro de Monserrate, al occidente el aeropuerto El Dorado, entre estos dos puntos se encuentra el Cementerio Central de Bogotá, uno de los sitios más representativos de la ciudad, por su contexto histórico, cultural y arquitectónico.
Por: Yeison David Ruiz
yeisondavidr@hotmail.com

En el barrio Santa Fé, localidad de Los Mártires, exactamente en la Carrera 20 No. 24 – 80, se encuentra ubicado el Cementerio Central, el más antiguo de Bogotá. Entrando por puerta principal y con muchos prejuicios y miedo (hacia los muertos) di mis primeros pasos encontrando las tumbas de grandes personajes colombianos, como lo fueron en su época ex presidentes de la talla de Aureliano Gómez y Gustavo Rojas Pinilla; tumbas que reflejan su posición en la sociedad, adornadas en mármol negro con incrustaciones en cobre, resaltando los diseños más contemporáneos de la época.
En la entrada, una mujer con unos kilos de más, una gorra roja, cachetes colorados, sentada en una butaca de madera, vende velas de cebo a un lado de las velas dos directorios telefónicos y otros atados de periódico, promociona su mercancía y saluda a todos los visitantes, entre ellos una mujer de unos cincuenta años que le pide siete velas de cebo, envueltas en una hoja de periódico. Esta mujer se persigan y con mucha devoción empieza a rezar después de poner las velas en una lata negra acompañando más atados de velas. Desde una distancia prudente observo la pasión con la que la mujer ora.
En el momento que la mujer se retira con paso lento y pausado me acerco al puesto de velas y con prudencia le pregunto a la vendedora ¿por qué ponen esas velas en la lata? Y con la calidez que saluda a sus clientes me responde, “son peticiones que les hacen a las ánimas benditas”, ¿pero por qué así en atados de siete? – “Son para cada uno de los días de la semana”, responde.

El guardia Peña Malangón, con una cara amable y un gran conocimiento de la historia del cementerio y sus huéspedes, camina adelante mío señalando con su bolillo las tumbas de personajes reconocidos, protagonistas, paraduchos ciudadanos de milagros, como el caso de Leo Sigifredo Kopp, un comerciante que introdujo la cerveza a Colombia a mediados de 1880 y con un gran sentido filántropo; regaló toda su fortuna a los pobres, a tal punto que murió en la miseria, las personas más devotas a este “ángel milagroso”, como le atribuyen muchos, son indigentes, ladrones, prostitutas y drogadictos, los cuales se acercan a su estatua y le susurran al oído sus peticiones.

Con mi miedo hacia los fantasmas, era un pensamiento que no me podía quitar, hasta que le pregunté al guardia ¿pero acá asustan? Tranquilamente me respondió – “no, es como cuando está en su casa y se le cae algo, usted no se asusta pero si le pasa acá, sí porque está sugestionado”; envalentado y por demostrarme a mí mismo, me atreví a entrar a una especie de cripta, por tumbas incrustadas en la pared, un olor húmedo que me penetraba por la nariz hasta el punto de hacerme llorar los ojos, las flores marchitas dan razón de el abandono por parte de los familiares; en menos de un minuto creo yo que, por el olor, me comenzó un fuerte dolor de cabeza que me hizo salir de la cripta.

Los factores presentes en el cementerio hacen que se dé un ambiente de misterio, después de una fuerte lluvia, me acerqué a una tumba en la cual se veía vapor saliendo del mármol. En el primer momento mi impresioné, pero después de analizar la situación caí en cuenta que era agua que se evaporaba por el mármol caliente, un fenómeno claramente explicable. Es como dice mi abuela –“mijo, téngale miedo a los vivos no a los muertos”.
Poco a poco recorro los pasadizos del Cementerio Central en los cuales veo lotes y mausoleos que pertenecen a familias prestantes de Bogotá, es el caso de la familia Michelsen, donde se encuentra el féretro del difunto Alfonso López Michelsen, donde una tumba puede llegar a costar desde $1´000.000 hasta $5´000.000 de pesos, y un mausoleo aproximadamente $50´000.000 precios que me hacen pensar que en estos tiempos morir sale caro.
En otra esquina se encontraba las estatuas doradas, adornadas con rosas y una pequeña fila enfrente de ella, de personas fieles creyentes de las hermanas Bodner: dos niñas que murieron jóvenes, según el guardia Peña, una ahogada y la otra se suicidó después de la muerte de su hermana. Estas extrañas creencia son una muestra de la cultura colombiana.
Por un momento me olvido que estoy en un cementerio y pareciera un turista más, tomando fotos a los monumentos, pero al llegar a uno de los tantos pasadillos me topé con una madre arrodillada en una tumba, rezando mientras por sus mejillas caían lágrimas negras pintadas por el maquillaje, gotas del alma que por su color reflejan toda la tristeza y luto que lleva consigo en su corazón.
Cuando la imagen no podía ser más triste y desgarradora comienza a oscurecerse el cielo y una vez más a llover; corrí al despacho donde aguardé por más de 45 minutos, viendo cómo el agua mojaba las tumbas como si el cielo también llorara la presencia de estas personas en la Tierra.

Fundado en 1837, y con ciento sesenta años de historia que comenzó la hija del general Santander, que fue la primera en ser sepultada por órdenes del mismo general, quien fue el que fundó el cementerio, según cuenta el amable vigilante Peña.
Con frío y una imagen diferente de los cementerios, la historia que en sus paredes encierran y sus pastos entierran, personajes importantes a los que se les hace un homenaje en sus tumbas y personas del común a las que en sus pequeñas sepulturas se les rinde tributo. Lugares en la pared o bajo tierra con riquezas o en su humilde posición, son lo mismo huesos inertes, sin ningún valor más que el sentimental que le dan los demás, por acciones buenas y malas que realizaron en vida, esto ya no vale a la hora de morir, ya no podemos hacer nada para corregir nuestros errores ni para tocarle el corazón a alguien con un te quiero.

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14 Noviembre 2007

PERFIL YEISON RUIZ "yeyo"

Yeison Ruiz joven emprendedor, le gusta su independencia, esto hace que su vida dependa solo de él.  estudia comunicación social y periodismo en la universidad Politécnico Grancolombiano. Maneja su tiempo de manera tal que se permita compartir momentos con sus familiares y amigos.

Con 22 años tiene muy claro qué quiere de su vida y qué tiene que hacer para conseguir aquello que desea; con trabajo y esmero a logrado alcanzar sus metas a corto plazo y está sembrando en el camino para lograr alcanzar sus metas a largo plazo. Aunque con responsabilidades por cumplir, dedica tiempo para sí mismo y personas allegadas. Su vida está llena de pasiones como lo es su gran afición hacia los “fierros” (carros) que por largos años lo han llevado a soñar con correr en el autódromo; sueño que se acerca más gracias a su desempeño laboral. Otra de sus formas de distraerse es salir de la rutina y conocer personas. Es su vida noctámbula, donde realiza varias actividades con sus amigos. Los fines de semana, después de salir de clases, se reúne con sus compañeros para visitar algún bar, ir a piques callejeros o en el autódromo, visitar a su novia o simplemente a ver una buena película. Ha realizado estudios de inglés, quedando en un nivel medio, los cuales piensa culminar en un viaje a extranjero programado más o menos después de sexto semestre. Después de culminar sus estudios como bachiller, cursó un semestre de medicina en la universidad de La Sabana, en el cual se dio cuenta que la medicina no era su vocación, le gusta pero no era lo que quería hacer toda su vida. Al terminar el semestre se retiró y se tomó un año sabático para después darle paso a su verdadera vocación, para esto ingresó a la Facultad de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad Politécnico Grancolombiano. Con sus metas claras y sujeto a cambios, Yeison espera culminar sus estudios con un buen promedio, viajar y algún día poder tener los carros que siempre soñó.

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14 Noviembre 2007

CUERPOS DE LOS DIPUTADOS SERÁN LLEVADOS A MEDICINA LEGAL EN CALI

Continúa zozobra por entrega de los cadáveres a la Comisión Internacional de la Cruz Roja

CUERPOS DE LOS DIPUTADOS SERÁN LLEVADOS A MEDICINA LEGAL EN CALI

Bogotá

Por: Yeison Ruiz

yeisondavidr@hotmail.com


Los restos e los once diputados acecinados en manos de las FARC el pasado 18 de junio, estando en cautiverio, serán entregados a la Comisión Internacional de la Cruz Roja (CICR), gracias a coordenadas entregadas por un vocero de las FARC; la labor de rescate se lleva a cabo en los alrededores de Cali, Valle del Cauca.

Según declaraciones dadas esta mañana por el ministro de Defensa Juan Manuel Santos a la emisora Caracol Radio, manifestó que no se había recibido ninguna información de que los cuerpos ya se encuentren en manos de la CICR.

Por otro lado, los familiares de los diputados se aglomeraron desde las 6:00 a.m. en las instalaciones de Medicina Legal en Cali, donde un grupo de especialistas forenses se alista para recibir el duro proceso del reconocimiento de los cadáveres.

Helicópteros, camionetas y demás medios de transporte se encuentran a disposición de la CICR acompañada por el ex ministro Álvaro Leiva, para el transado de los restos hacia Cali. Lo cual no ha sido posible por la dificultad del terreno donde se encuentran los cadáveres, por tal motivo aún no han podido ser analizados.

La gestora de paz en el Valle Ángela Giraldo, manifestó que solo se podría confirmar el encuentro cuando algún miembro de la CICR realizara una llamada corroborando lo anterior, pues él es la única autoridad que puede dar una información veraz.

tomado de:

http://olganza.com/wp-content/uploads/2007/06/farc_diputados_secuestrados_muertos_ap.jpg


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14 Noviembre 2007

TENJO EN UN HOMBRE

Pequeño pueblo, donde se encuentran grandes historias de vida, cultura y desarrollo.

TENJO EN UN HOMBRE

Yeison David Ruiz

yeisondavidr@hotmail.com

Bogotá D.C. 12 de septiembre 2007

En una población ubicada a 64 Km. al noroeste de la sabana de Bogotá se localiza el municipio de Tenjo (Cundinamarca), con menos de veinte mil habitantes, allí se encuentra Alfonso Zapata Silva, un hombre de 64 años, egresado de psicología en la Universidad Nacional, escritor y artesano.

Con un libro en la mano, pinta dominguera (sudadera, saco y chaqueta para el frió), y un saludo amable abrió la puerta, no solo de su casa, sino también de su vida para dejar conocer un poco de lo que lleva en su mente y su corazón, el que para muchos es el hombre más culto de Tenjo, Alfonso Zapata.

Oriundo de Tenjo, se fue a Bogotá a estudiar psicología en la Universidad Nacional, donde alternó sus estudios con una columna de opinión que manejaba en el periódicoEl espectador entre 1960 y 1970.

Con nostalgia relata por qué se fue de Bogotá y luego regreso a Tenjo. En Bogotá trabajaba para Seguros Bolívar como asesor comercial; después de un mes de mala racha, en el cual fue víctima de tres asaltos, los que casi le cuestan la vida, decidió irse a vivir a Manizales: “a mí siempre me gusto Manizales así que empaque, vendí unas cositas y me fui”, en Manizales pensó qué las cosas podían mejorar.

Después de organizarse y con un buen “platen” comenzó a vender computadores, pero por asares del destino en un negocio invirtió mal, esto ocasionó que una vez más lo robaran. Tras diez años de vivir en Manizales, cansado y en busca de tranquilidad, decidió regresar a las calles en las que cuando niño jugaba, esas calles frías pero para él con mucho calor, a reencontrarse con sus amigos de infancia, los que ya no eran niños sino unos hombres y lo que más necesitaba paz y tranquilidad, que sólo la podía encontrar con el calor de hogar.

Una vez radicado, y por consejo de uno de sus amigos, decidió escribir un libro sobre su tierra, pero no lo escribió de forma tradicional, él quería resaltar la historia de Tenjo y las familias que hacían parte de ella. Entrevistó a más de noventa personas, recopilando historias, fotos de la época y lo que mas caracteriza al libro, sus estructura de diccionario en la cual se traducen palabras autóctonas de la región como vergajo, chiro. Esta recopilación dio paso a Tenjo en palbras.

El libro fue publicado con auspicio de la Alcaldía, la misma que años después le pidió escribir otro libro el cual llamo Tenjo en palabras, pero hasta la fecha no ha sido publicado. Otra de sus obras fue, Una vez una vida, se trata de una recopilación de cuentos que como él los define, son “cuentos cortos para pensar”.

“La Pola” (Policarpa Salavarrieta) la heroína de la República, de la que por muchos años se ha dicho que nació en Guaduas (Cundinamarca), Alfonso Zapata abrió el debate con pruebas fehacientes de su natalidad en Tenjo. Con la partida de nacimiento en mano, se dio a la tarea de aclarar la controversial discusión pero no fue suficiente su gran interés en darle participación al municipio, finalmente, la Academia Colombiana de Historia dio su fallo (septiembre 10 de 1991) a favor de Guaduas (Cundinamarca), objetando así la partida de nacimiento que pretendía fijar el origen de la heroína en Tenjo.

El 27 de abril del 2006 en el marco de la 19ª edición de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, fueron nombrados los ganadores a las mejores tertulias literarias de veinte departamentos, concurso realizado por Fundaluctura y el Ministerio de Cultura, entre las cuales se encuentra Acubutaquines de Tenjo, Tenjo, Cundinamarca, tertulia que dirige Alfonso, en estas se tratan diversos temas del común interés de los participantes que se reúnen los miércoles de cada semana, “en este momento estamos leyendo sobre temas indígenas, con unos libros que nos donaron y encontramos interesantes”.

Con su pasión por la cultura y por su región, se encuentra desarrollando un proyecto para las alcaldías y colegios del municipio en el que busca resaltar las los sitios turísticos y geografía, por medio de unos mapas donde señala tales puntos.

Un forma más de demostrar sus cualidades es como artesano realizando recuerdos en los cuales amplía una foto que caracterice la región y pegándola un cajas de fósforos, tarjeteros, individuales, etc. con la firme convicción de que “a al gente más que leer, le gusta recordar”, por esto practica ese arte que le enseño su hermano, un escultor radicado en Bucaramanga.

Fue fundador y director de su propio periódico, llamado Los Helechos, era un periódico regional el cual solo alcanzó a sacar un ejemplar, dado que era época de lecciones y él no tenía ni quería tener ningún vinculo político; dos candidatos lo influyeron para que tomara partido en alguno de los dos movimientos, pero, con antecedentes vividos, prefirió cerrar el periódico y dejar su mayor proyecto y su gran sueño atrás.

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14 Noviembre 2007

OJOS QUE NO VEN... CORAZON QUE SIENTE

El día como lo ve un ciego, un joven se pone en los zapatos de un ciego y recorre la ciudad.

Por: Yeison Ruiz

Yeisondavidr@hotmial.com

Bogota

Cuando se ha visto los colores, los paisajes, la cara de felicidad o de tristeza, cuando con la mirada se puede ver el alma de una persona, nunca pensamos qué sería de nuestra vida sin poder ver la luz. En Colombia más de 18.599 personas tienen limitaciones visuales (según cifras del DANE y el Ministerio de Educación Nacional). Un día como ciego no se compara con la zozobra, la inseguridad y la impotencia de no ver donde estamos ni para donde vamos.

Antes de comenzar con esta experiencia tenía que saber como era la vida de un invidente. Doña Yolanda Rodríguez; quedó ciega hace más de 15 años, cursaba octavo semestre de administración de empresas y su pequeña hija tenia 5 años, un tumor cerebral ocasionó que poco a poco fuera perdiendo la visión, pero tras una operación logró recuperar la vista parcialmente, después de cinco años comenzó a disminuir su visión nuevamente, sin importar los esfuerzos de los médicos doña Yolanda quedó ciega nuevamente.

A pesar de mis miedos y de la inseguridad que sentía fui consiente de que no era para toda la vida, como algunas personas que sufren este padecimiento, el cual las encierra sin oportunidad de retroceder. Cuatro parches adhesivos fueron suficientes para que cambiara mi perspectiva del mundo, en un minuto mi vida se torno oscura, mi mayor miedo era salir a la calle, de una u otra manera en casa me sentía seguro, a tal punto que caminaba con tanta confianza pero con la inexperiencia de no medir los espacios, mis canillas comenzaron a doler.

Mi primer acto como “ciego” fue un acto suicida, afeitarme, tomar posesión de las cosas recordando donde las dejo anteriormente es fácil, por lo tanto, sabía donde estaba la máquina de afeitar y la espuma, en la mano derecha empuñaba la cuchilla y con la izquierda tocaba mi cara reconociendo la geometría de la misma. La izquierda pone el paso, la derecha la sigue, es un baile en una fiesta de espuma donde mi cara es la pista, la espuma una fina alfombra y ambas manos danzan sin hacerse daño y mucho menos romper la pista.

Con un bastón en la mano derecha y en la izquierda la seguridad que me proporcionaba mi novia, que se convirtió en mis ojos por más de 7 horas, di mi primer paso hacia la calle. Las primeras cuadras para salir a la Boyacá fueron fáciles, pero al cruzar la avenida me recorría un frió en la espalda al sentir los carros tan cerca y pensar que podía estar parado en la mitad del carril, sin saberlo comencé a agachar un poco la cabeza tratando de oír mejor e imaginar lo que estaba alrededor mío.

Con el pasar de los minutos me era más fácil asimilar la situación pero al mismo tiempo trate de comprender a aquellas personas que nacieron sin la posibilidad de ver, como imaginar algo que nunca han visto, el describir un color, un lugar, o simplemente a ellos mismos.

Al subir al bus recordé que existe una silla especial para personas discapacitadas, la cual nunca respetamos, por fortuna estaba libre. De camino al centro recordaba la ruta del bus, trataba de identificar olores como el de la Plaza de Paloquemao, restaurantes, parques y el estiércol de las palomas.

Lo que era un simple palo de aluminio se convirtió en mis ojos, golpeando el piso para no tropezar comencé a caminar por el asfalto, con la ventaja que muchos no tienen, haber visto algún día las calles por donde caminan. Organizaciones como el INCI (Instituto Nacional para Ciegos) o el CRAC (Centro de Rehabilitación para Adultos Ciegos) prestan ayuda a invidentes con el objetivo de brindarles una mejor calidad de vida. Tales institutos dictan cursos de movilidad, carpintería, ábaco y escritura.

Algo tan simple y cotidiano como lo es comer se vuelve toda una odisea; la comida se pierde, cuando lleve la cuchara a la boca con la esperanza de saborear algo, muchas veces encontré la cuchara vacía, simple mente al comer un helado me untaba la nariz, pensé que en el fondo del vaso podía haber más pero después de un rato de escarbar el vaso como si fuera una mina, con desilusión mi novia me dice – quieres más… amor- y respondí – ¿es que se acabo?-.

A mí solo se me acabo el helado, para muchas personas se les acaban las ilusiones, las ganas de vivir, de hacer algo por ellos mismos, hasta que se dan cuenta que es solo una circunstancia más en la vida, algo se puede superar, con empeño y esperanzas de recuperarse. Doña Yolanda llama “recuperación” a la forma en que se aprende a hacer las cosas sin necesidad de la vista.

El paso es lento y calculado, la cabeza se agacha para escuchar mejor, la mano con ayuda del bastón guía el cuerpo, se sienten las personas pasar por el lado, se escuchan los perros ladrar, los carros arrancar, las voces de los vendedores, se imagina una ciudad, un bus, una persona. Se toca con más pasión, se escucha con más atención, se huele con más sentido.

Siete horas en las que compartí parte de la vida de esas 18.599 personas que diariamente tienen que enfrentarse a la vida en un mundo oscuro, donde no amanece ni anochece, un mundo donde la ubicación y la memoria prima para poder desplazarse por sí solo y con mayor facilidad.

Al final de un día en sombras, con poca tolerancia a la luz, como si acabara de nacer y viera el sol por primera vez, quite los parches de mis ojos .que me segaron al mundo, me mire al espejo y reconocí mi rostro.

para conocer mas acerca de las fundaciones que apoyan a los invidentes visita

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Sobre mí

Mi nombre es Yeison ruiz, tengo 23 años, soy estudiante de comunicación social y periodismo en la universidad Politécnico Grancolombiano, vivo en Bogota (Colombia)

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